En las transmisiones de las luchas del AMM (Artes Marciales Mixtas, antiguamente conocido como Vale Todo), cuando un luchador acierta un golpe directo en el mentón del oponente, que cae como un saco de papas, los locutores brasileños exclaman:
- ¡Desconectó el disyuntor!
Disyuntor es el dispositivo electromecánico que desconecta automáticamente la energía eléctrica al ocurrir un corto circuito. Comparada con un sistema de tubería hidráulica, la energía eléctrica es equivalente al caudal de agua en la tubería. Cuando el flujo del caudal se eleva demasiado, como sucede en un corto circuito, el conducto puede romperse. Y el disyuntor corta la energía. La intensidad de la energía eléctrica es medida en Amperios (A) y los disyuntores actúan conforme a la capacidad de amperaje para la cual fueron diseñados. Un disyuntor de 10 A desconecta cuando recebe un flujo de 15 A, por ejemplo. Me pareció excelente el “desconectó el disyuntor”, que viene como un guante cuando tratamos sobre procesos de comunicación. ¿Quiere ver?
Inauguré una nueva conferencia llamada “Tudo bem, se me convém” (Todo bien, si me conviene), en la cual trato sobre comportamiento ético. Inmediatamente al inicio presento un reportaje de TV, con un mendigo llamado Gilberto da Silva. Gilberto vive en las calles de recoger latas. Una noche, él encuentra miles de cheques en la basura y los entrega a la policía. En un determinado momento del vídeo, la reportera dice:
- El viejito de las latas, aún viviendo con tan poco, optó por la honestidad.
En ese momento interrumpo el video y entro en escena diciendo:
- ¡Es miserable porque es tonto! ¿Dónde se ha visto? No tiene que comer, no tiene que vestir, no tiene donde dormir, encuentra dinero ¿Y lo devuelve? ¡Es un burro! ¿Quieren saber lo que él respondió cuando le preguntaron porque devolvió el dinero?
Suelto la segunda parte del video donde Gilberto dice:
- Dignidad es una cosa que no se puede decir que se tiene, uno debe tenerla dentro de uno mismo...
Entonces le pido a la platea que aplauda a Gilberto y – con su imagen en la pantalla - explico que él tiene valores tan fuertes que se sobreponen al hambre y a la miseria:
- Valores individuales son principios fundamentales que tienen que ver con la virtud. Valores individuales orientan el comportamiento, determinan nuestras prioridades y nos definen como individuos.
A partir de la actitud del mendigo – de devolver lo que no es suyo - continuo la conferencia tratando sobre virtud, ética y ciudadanía. Y más adelante cuando en otro video una autoridad da a entender que “encontrado no es robado”, afirmo que eso es una disculpa para practicar una actitud amoral.
¿Sabe lo que sucedió? Más de una persona que estaba en la platea se mostró indignada, pues traté al mendigo de burro y dije que él debería quedarse el dinero...
Mi frase de impacto - “¡Es un burro!” - desconectó el disyuntor. Cuando la persona me oyó decirla, su cerebro se desconectó y ella no oyó nada más. No importa si toda la secuencia de la conferencia estuvo enfocada en el comportamiento ético, si pedí aplaudir al mendigo y si critiqué duramente a quien pregonó una actitud contraria a la de él.
Sólo permaneció el “¡Es un burro!”.
Es por tener la capacidad de desconectar el disyuntor que ciertas frases y expresiones, cuando son extraídas de su contexto, ganan vida propia y pasan a significar lo contrario de lo que fue dicho en verdad.
Por suerte, a diferencia de los fusibles que se queman y necesitan ser cambiados, los disyuntores pueden ser rearmados manualmente. Sólo es preciso reconectarlos. Pero voy a tener más cuidado. A partir de ahora colocaré un aviso en la entrada a la conferencia, informando el amperaje de la misma.
De este modo, quien tenga el disyuntor débil que se cuide.
Luciano Pires
Traducido al castellano por Walter Casas (waic22@yahoo.com)
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El disyuntor
- Qui, 16 de Junho de 2011 19:17
- Luciano Pires
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