En mi penúltimo artículo de 2010 inicié lo que pretendo que sea una serie sobre la Acabativa, neologismo que indica la capacidad de hacer realidad. Una lectora, Paula Cristina, me escribió:
"...vamos a colocar personas como yo dando consejos al resto, o mejor, repasándolos. Pero a la hora de la hora, me resulta difícil aplicar lo que aprendí durante años, y entro en pánico. ¿Será posible colocar las ideas en práctica sin la ayuda de toda esta gente con textos maravillosos? ¿Quién sabe tú formulas un lindo texto y desenredas esta cuestión?"
Voy a intentarlo. Paula, muchas veces esos “consejos” que recibimos tratan del “qué hacer” y nos vemos paralizados frente al “cómo hacerlo”. Eso le sucede a todo mundo... Lo mejor es desarrollar un método para hacer realidad ese que hacer. “Método” viene del griego méthodos, que quiere decir “camino para llegar a un fin”. Al tomar un baño, por ejemplo, usted prende sus cabellos de la misma manera, se enjabona primero una parte del cuerpo, después otra, y al enjuagarse sigue toda una rutina. Es su método.
Es por medio de métodos (o procesos) que los objetivos estratégicos personales y de las empresas son alcanzados. Por ejemplo, para bajar de peso los métodos pueden ser: tomar remedios, hacer dietas o practicar ejercicios físicos. Para dar soporte a esos métodos, necesitamos del conocimiento del médico, de la nutricionista y del profesor de educación física. Y de la tecnología de aparatos de gimnasia, desde la zapatilla hasta la caminadora computarizada.
Si dividimos las medidas necesarias para actuar y disminuir de peso, acabaremos llegando a un método obvio:
Primero tiene que estar clara la necesidad de que TENEMOS que bajar de peso. Si no estamos convencidos, si no entendemos la razón para perder peso y los beneficios, no vamos siquiera a comenzar. Por lo tanto, la comprensión de la molestia que precisa de una acción correctora viene en primer lugar.
En seguida tenemos que descubrir el QUÉ hacer: preguntando a quien tiene o tuvo la misma molestia, leyendo al respecto, consultando especialistas que dirán lo que debe ser realizado e inclusive CÓMO hacerlo.
Enseguida, precisamos del conocimiento y de la tecnología para actuar. ¿Qué dieta hacer? ¿Tenemos dinero para pagar un gimnasio? Si no lo tenemos, ¿Es posible hacer el ejercicio en casa? ¿Dónde aprendemos los ejercicios?
Después es preciso definir indicadores que muestren que estamos en el camino correcto: ¿Medir el peso todos los días? ¿Hacer un examen de sangre periódico? ¿Determinar la tasa de grasa y hacer el acompañamiento? ¿Probarnos ropas antiguas para saber si ya sirven? Quién ya sintió el placer de subir a una balanza y descubrir que está pesando un kilo menos, sabe de lo que estoy hablando. La sensación de victoria de ese indicador de éxito – la balanza – es lo que nos va a motivar para continuar siguiendo el método.
Bien, no es posible escribir aquí un tratado, tiene que ser poco a poco, pero creo que sirvió para dar una pista: para practicar la Acabativa es conveniente desarrollar un método. Convencerse de que algo tiene que ser realizado. Buscar conocimiento sobre lo que hacer. Desarrollar las tecnologías necesarias para ejecutar. Y definir cómo medir el resultado.
Parece obvio, ¿verdad? ¡Y es obvio!
Pero, como es difícil hacerlo...
Traducido al castellano por Walter Casas (waic22@yahoo.com)
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Acabativa: lo obvio para hacer realidad
- Qui, 20 de Janeiro de 2011 21:33
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